jueves, 20 de agosto de 2015

REFLEXIÓN: PORQUE NO ME GUSTAN NISEKOI NI MAHOU SENSOU Y EL TRANSFONDO NEGATIVO DETRÁS DE ESTAS SERIES



Antes que nada vengo a hablar de dos series totalmente distintas, una nacida de la industria del manga y otra de las novelas ligeras. Ambas poseen distintas historias, pero reflejan un problema en común que afecta no solo a las industrias de manga y novelas ligeras, sino también a la industria japonesa e incluso en bastante medida a la occidental(aunque me enfocaré en la nipona hoy). Estos dos shows no aportan mucho en contenido ni en calidad, pero aquí no vamos a enfocarnos del todo en eso, sino que hablaremos de lo que representan, relatando un poco de ambas, de que tratan y la problemática de estos shows, tocando el contexto de lo que sucedieron en la creación de ambas. Afirmo que este no es un review, no pienso hablar mucho de estos dos trabajos en si, sino que trataré de analizar lo que representan y aparte daré opiniones propiass del tema donde al final seguramente me saldré del tema para divagar sin sentido, pero al fin y al cabo eso es lo que hace a esta entrada en específico muy personal.

Double Arts tenía muchísimo potencial.

Iniciemos con Nisekoi. Para entender el problema de este manga hay que retroceder a un tiempo atrás, previo a su creación para ser específico, cuando su autor recién se iniciaba en la industria del manga. Naoshi Komi allá por el 2007 era un autor que prometía bastante, que poseía ideas bastante interesantes y talento no le faltaba o al menos eso parecía. Desde muy temprano en su carrera Shueisha la editora de mangas más grande de Japón se interesó en sus servicios dandole la oportunidad de publicar sus obras, debido a como se maneja la industria del manga de Japón, Naoshi publicó one-shots en ese año y al principío del siguiente con la esperanza de que le dieran una oportunidad de poder serializar de manera constante algún trabajo suyo y así poder trabajar como mangaka. El 2008 parecía que sería el gran año de Naoshi, ya que publicaría una obra suya en nada más y nada menos que en la Shonen Jump, la famosa revista antológica semanal, donde la mayoría de los mangas más vendidos de todo Japón se publican. El manga que sería publicado en aquella ocasión se llamaba Double Arts. No entraré a detalle acerca de la historia de este manga, pero Double Arts era una respirada de aire fresco en la Shonen Jump. Tenía potencial y estaba dando sus primeros pasos de manera correcta, pero luego pasó lo peor, le cancelaron. La Shonen Jump debido a que es la más vendida de todas las revista de mangas semanales, tiene la política de ser bastante exigente con el número de ventas de sus mangas lo que es comprensible, pero también es cierto que eso significa que si no eres un autor que ya se ha establecido y quieres mantenerte debes tener suerte llegando a vender bastante desde muy temprano o en muchos casos seguir al pie de la letra a los editores para que tu trabajo pueda llegar a un tipo específico de audiencia, lo que puede significar tirar de cliches que atraigan a ese público. Como Double Arts no tuvo tiempo para despegar, no cumplió con el mínimo necesario exigido por la Jump y luego de su tercer volumen fue cancelado. Luego de otro intento fallido intento con otro manga llamado Personant, la que parecía una carrera prometedora se vio estancada. La suerte de Naoshi Komi dió un giro positivo en el 2011.

Por más que shaft utilizara trucos de su librito, la verdad es que algo tan mediocre no puede ser salvado.

Es en el 2011 que Naoshi tuvo su oportunidad de probar que no se le podía dar por descartado. Presentó un one-shot llamado "Nisekoi". Todo le salió como esperaba y finalmente obtuvo la tan añorada serialización de su trabajo. Hasta aquí todo bien, el problema está a continuación. Al no tener un concepto que le permitiese vender bastante desde el principio, Naoshi tomó la solución más fácil y la que desde su punto de vista debió ser la más factible que es "meter cada tropo de series de romances juveniles y hacer lo que el editor te ordena sin aportar nada nuevo" para llegar a la audiendica que gusta de ese género y frenando cualquier avance amoroso significativo entre sus personajes para que así pueda mantener a su público y que se extienda el tiempo de publicación de su trabajo. Sin tocar mucho la historia he de decir que Nisekoi sigue el librito de los romances escolares de manera religiosa, desde la amiga de la infancia, hasta los distintos arquetipos de chicas que van desde la rubia mitad japonesa(al parecer siempre lo son) que aparte de eso es tsundere, la chica tímida de buenas intenciones que gusta del protagonista, pero que no hace nada al principio para estar con él y solo empieza a tratar de confesarce cuando ve al protagonista interactuando con otra, entre otros tropos que vemos tanto en este género. También posee un protagonista bastante típico de este tipo de series, el tipo que quiere una vida normal, que es buena gente, que busca encontrar a la chica a la que le hizo su promesa de infancia, pero es lo suficientemente denso para ignorar lo que las chicas a su alrededor sienten por él y que al ser un indeciso este nisiquiera tenga claro del todo lo que siente por ellas. Nada nuevo en series de romances. Nisekoi funciona de esta manera, cuando la historia da un paso adelante, el autor retrocede dos o tres. Si se piensa que se encontró a la amiga de la infancia, resulta que no era una sino dos, si se descubren cuales eran esta dos, entonces pasa otra cosa y nadie se confiesa, si una de las chicas admite que gusta de él y va de frente con él, el la deja en la friendzone sin dejar que esta se confiese. El show continúa y nada avanza en la historia. Es triste que un autor que llegó con ideas interesante como "Double Arts" se vea estancado en la mediocridad, tomando la ruta fácil que le garantizará seguir siendo serializado, pero que no pasará de ahí, Nisekoi cumplirá el mínimo de ventas necesario exigidos por su editora, más aún después de su adaptación de anime, pero no es referente de su género ni en su revista de publicación, es aquel manga que tiene su grupito de fieles lectores, pero que no pasarán de eso a pesar de pertenecer a la Shonen Jump y no tiene la excusa de que no es tan seguida por ser de un género niche o por ser una obra muy personal en cuanto estilo, ya que el género de romance juvenil no es niché(de hecho todo lo contrario) y Nisekoi no tiene un estilo personal, sino uno muy común. No resalta dentro de su género, porque no hace nada distinto y ese es el problema. No hablaré mucho de la evrsión animada ya que si bien es cierto que Shaft y Shinbo trataron de darles su toque, no se pudo hacer mucho para incrementar el nivel y es que la versión animada de Nisekoi dió a nivel visual lo mínimo esperado de Shinbo y Shaft. Cuando comparas al anime de Nisekoi a los mostrado por Shaft en otros proyectos, no queda otra cosa que sentirse decepcionado, es Shinbo forzando su ya no tan original estilo(hace años dejó de serlo) en una obra que no puede mantenerse a flote. Ahora que Nisekoi ronda los 181 capítulos de manga al momento de la publicación de esta entrada no hay con que defender a Naoshi quien ya no es un novato, lo suyo es mera mediocridad, toda la empatía que algunos de sus defensores dicen que hay que tener con él por las circunstancias que tuvo que pasar se esfuma, no se la merece. Naoshi ya estando establecido no tiene el margen de la duda, falló y si en un futuro decide realizar un proyecto nuevo y da algo mediocre, no tendrá excusas.


Estas tres páginas del manga comprimen todo lo que el show tiene. Cuando parece haber un avance, todo retrocede.

Bueno habiendo hablado de Nisekoi creo que es hora de avanzar al siguiente show. Mahou Sensou es distinto a Nisekoi en como nació,su contenido es incluso de menor calidad por bastante diferencia, tanto en su formato original como en el animado. No hay mucho que contar en cuanto al contexto de la historia de su creación ya que el autor no es muy conocido y los detalles de este dan poco de que hablar por lo que haré algo de énfasis en un evento que pasó durante la adaptación animada a diferencia de Nisekoi donde hablé exclusivamente del trabajo original.

 Diseños genéricos, poco inspirados. Una típica novela ligera.

Mahou Sensou desde sus bases está muy mal. El setting esta pobremente trabajado, los personajes también, las reglas de su universo son incoherentes incluso para el tipo de show que es y en el caso de su versión animada los valores productivos están muy por debajo de lo que se consideraría mediocre. Es un show que no tiene ningún mérito propio. Ahora lo interesante de este show radica en lo que sucedió un par de semanas después de que estrenó y es que el mismo autor de las novelas ligeras menospreció en cierta medida a su propio trabajo. Cuando Hisashi Suzuki autor de la novela original fue entrevistado acerca de que pensaba de la adaptación anime de su trabajo, este dió a entender una cosa, que consideraba que su obra no merecía ser llevado al formato televisivo habiendo mejores trabajos para adaptar, que no pensaba de que se podía adaptar mucho, que su personaje favorito Mui era el que menos le costaba escribir, que simplemente se dedicó a hacer una novela con chicas mágicas, siendo la única diferencia que estas fueran antisociales. Hisashi sin pena propia admitió el bajo nivel de su obra. Esto dejó a más de uno reflexionando y es que es cierto que en la industria de las novelas ligeras los autores jóvenes no tienen todo el control de sus obras, que salvo te hayas hecho un nombre grandes o tengas la confianzas de estas, las editoriales son las que determinan el tipo y forma de productos a salir, dejando poca fuente a la imaginación. El que haya editores no es malo, de hecho es común y apropiado que estos sirvan de guía para evitar que tanto autores nuevos como veteranos se les salga de la mano la historia, pero cuando estos en vez de corregir errores, enfocan su esfuerzo en que sean mediocre con tal de conseguir las ventas necesarias al final lo que se logra es un corte a la imaginación, prefiriendo a aquellos que no tienen palabra para expresar sus ideas o simplemente no son lo suficientemente buenos para tener ideas o estilos propios, pero que pueden arreglarselas para vender apuntando al más bajo común denominador. Esto es triste ya que si bien es cierto que no parece ser el caso con Hisashi Suzuki, es cierto que muchos autores para poder expresar sus ideas son forzados a hacer obras mediocres con el fin de establecerse teniendo la esperanza de que en trabajos futuros lleguen a tener la confianza de la editorial para así poder expresar sus ideas. Es triste que se tenga que llegar a ese punto.

Tan cliché que ofende.

Creo que con lo escrito arriba ya es más que suficiente para expresar mi punto que es que el trabajo editorial debería ser el de guiar, ayudar a formar el estilo del autor(en caso de ser un novato), buscar el fuerte de estos escritores, corregir errores y fallas comunes del autor como los que aparezcan en la obras así como evitar la inclusión de temas polémicos que dañen el nombre del trabajo o la empresa, su trabajo no es el de determinar la fórmula a seguir o el de tener total control. En defensa debo decir que editoriales no son compañias de caridad y tienen que producir ganancia y en eso les comprendo, así como un editor tienen la obligación de que los autores a los que edita den resultado por lo que si lo vemos desde un punto de vista humano, ellos(los editores) hacen lo que deben hacer para mantener su empleo, así como los altos ejecutivos deben asegurarse de hacer el mayor número de ganancias y es que lastimosamente  por más que nos quejemos de que los autores se vendan o los editores tomen demasiado contorl, olvidamos que al final de día son seres humanos que de alguna forma deben obtener dinero como todos nosotros y que en muchos casos el no apuntar al bajo común denominador significa que no tendrán trabajo o algún medio para poder subsistir y es que seamos sinceros, obtener un empleo hoy en día, sobretodo si se es joven no es fácil y más de uno con tal de poder tener trabajo estaría más que dispuesto a pasar por esto, yo no creo que me rebajaría así, pero muchos si. Es un conflicto donde al final todos somos los perdedores ya que nos perdemos la oportunidad de ver nacer a grandes obras, asi como muchos no llegan a aprovechar el potencial que poseen, vivimos es una industria donde por suerte siempre saldrá alguien habilidoso que haya tenido la suerte de poder expresar sus ideas, pero por cada buen autor que tuvo suerte de que sus ideas triunfen ¿cuantos no la habran tenido? Este es un dilema que lastimosamente no podremos resolver. Mahou Sensou y Nisekoi al final son el reflejo de una industria donde para subsistir a veces se debe bajar de nivel para cumplir con las ventas, aunque tampoco justifica que autores ya establecidos constantemente nos llenen de trabajos de baja calidad y es que esa empatía o margen de la duda que uno puede tener con primerisos que fallaron en sus primeros trabajos ya sea por falta de experiencia, habilidad o exceso de controles, no la puedo tener contra gente establecida de la industria, los Jun Maeda, Naoshi Komi(ya no es un novato) y Reiji Kawahara no merecen esa empatía ya que estando establecidos siguen mostrando que lo de ellos es más una falta de talento o ambición y no un problema de  malos editores, esos autores ya consagrados que siguen dando material de baja calidad son el mayor problema. Es cierto que siempre criticaré a una obra que considere mala independientemente de si su autor es nuevo o no, eso no debe afectar la calificación(en caso de darla) que demos a una obra ya que como crítico debemos siempre dar nuestra opinión con la esperanza de que las exigencias del público en cuanto a calidad aumenten y así dar nuestro grano de arena para que la industria crezca en la direción correcta al promover la crítica de la audiencia, una obra mala siempre debe ser calificada como tal sin importar las circunstancias, pero también es cierto que la experiencia que el autor tenga determina si se puede o no calificar a este de habilidoso o no cuando estos fallen o triunfen, no podemos limitarnos a una sola obra para calificar a un autor. Cuando un Maeda o un Kawahara nos de una obra atroz(lo harán) podré decir sin duda de que son pésimos autores, cuando alguien con habilidad como Reiko Yoshida nos traiga un buen trabajo se que lo hizo por ser una gran guionista y que eso es lo esperado, así como se que si ella u otros autores habilidosos fallan, no es la norma y que eso no hace a Reiko o a otros autores automaticamente malos. Todo debe verse desde distintos ángulos ya que hasta los mejores autores fallan y los peores pueden de vez en cuando sacarte algo bueno. El contexto es importante.

Se que me salí del tema, pero es que ya dije lo que tenía que decir de Nisekoi y Mahou Sensou, el como representan ese lado oscuro de la industria japonesa. Se apreciaran los casos de autores o grupos que contra todo pronóstico lograron imponer su estilo, sus ideas ya sea total o parcialmente, pero que lo lograron o al menos se mantuvieron firme, Tomino lo hizo en los finales de los setenta e inicios de los ochenta con Gundam a pesar de luchar contra el excesivo control que tuvo la serie original, Nisioisin(del que no soy del todo fan) también es un autor que logró imponer su estilo e incluso existen empresas como type-moon que nacieron de la mano de autores en su momento prometedores que trataron de incursionar en el medio por si mismo como Nasu que dan la oportunidad a autores jóvenes de que hagan sus propios proyectos bajo franquicias de ellos como los últimos trabajos de Fate, no todo es malo, siempre habra aquellos casos donde contra todo pronóstico alguien independientemente de su nivel(no todos tienen que ser buenos) logró resaltar. La vida tiene esos giros locos e inesperados y es eso lo que hace a los medios de ficción tan hermosos, esa posibilidad de sorprendernos cuando menos lo esperamos, esos triunfos como "Girl Under Panzer", "Oregairu(sobretodo la segunda temporada)", "Daily Life of the High School Boys" serán raros y espontáneos, pero son los que justifican tener fe en la industria japonesa.

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