miércoles, 7 de diciembre de 2016

Rakugo es el Mejor Estreno del 2016

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Pasan los meses y la búsqueda de un anime que pueda compararse a Shouwa Genroku Rakugo Shinjuu o hacerle sombra dentro de los estrenados de este año se vuelve infructuosa. Rakugo es ante todo uno de esos animes que no se ven en estos días; uno que aboga por un enfoque más simple, pero sutil para tocar los temas que desea contar a su público. Es una obra que dentro de su simplismo logra ser bastante introspectiva cuando toca temas con los que su público puede identificarse, resaltando la búsqueda de un estilo propio o el miedo a la desaparición de un medio o disciplina ante los avances de la sociedad. Estos y muchos otros temas son la base sobre la cual se forma esta serie.

Antes de avanzar debo reconocer que como sucede con muchos animes de este tipo, puede ser pesado o tedioso si uno posee algún tipo de prejuicio en contra de la narrativa simplista, lenta que busca enfocarse en los pequeños detalles, dejando elementos como la grandilocuencia a un lado. Aún así no puedo compartir la opinión de que Rakugo es mediocre o sobrevalorado, ya que sería mentiroso y poco profesional de mi parte. Así que sin dar más rodeos toca hablar de este anime, sus características y virtudes.

Rakugo es lo que llamamos un drama histórico con toques de slice of life, que en este caso toca los sucesos relacionados a Kikuhiko y Sukeroku, 2 aprendices del arte del Rakugo; la cual es una disciplina de entretenimiento japonés basada en los monólogos y que tiene sus orígenes en el siglo 17, pero que con el avanzar del tiempo a perdido espacio frente a disciplinas artísticas masivas como el cine. Mencionar esto último es de suma importancia porque es uno de los temas recurrentes a lo largo del anime, aún cuando el enfoque principal sigue estando en las dudas y temores de su protagonista.

Algo que se nota con la serie es que el presupuesto no es tan alto como para permitir un nivel de solidez de imagen constante, teniendo que aplicar diferentes tipos de ángulos y enfoques para evitar que esto le afecte de manera notable, sacrificando dinamismo y fluidez en ocasiones. Aún así el anime es bastante efectivo en su manejo, logrando sacar tomas que impresionan; siendo algo que demuestra que aún sin muchos recursos se puede triunfar en este apartado cuando se logra discernir que tipo de tomas y momentos requieren mejor trabajo. El manejo de los temas musicales de fondo a lo largo de la serie se ajusta bastante bien con lo que se buscan, logrando ser suave y sutil en momentos de calma o con un tono más alegre cuando la escena lo amerita. Es por medio de este uso de su estética que la obra produce un efecto relajante que propicia la inmersión de aquel espectador que esté dispuesto a dejarse llevar.

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Si has visto la serie, notarás que esta en ocasiones se da lujos técnicos para deleite de sus fanes como ciertas tomas donde el presupuesto invertido es mayor, enfocándose en ciertos objetos o elementos como en la escena donde una conversación estaba vista a través de un material traslúcido que estaba siendo calentado por fuego. También la serie se caracterizó por su uso del lenguaje corporal de sus personajes para trabajar sus emociones sin necesidad de que estos te dijeran lo que sienten; siendo bastante sutil y efectivo en este aspecto a diferencia de la mayoría de los animes que, por el contrario, tienden a explicarlo todo. Esta última faceta y el excelente trabajo de sus actores de voz, hacen que la interpretación de sus personajes sea buena en un sentido más parecido al de las series de imagen real que de las animadas pese a tener una estética propia de un anime y no realista.

Hablando del trabajo vocal de sus actores, el que contrataran veteranos de la industria fue algo más que acertado ya que los personajes de esta serie necesitaban de voces que pudieran ajustarse al tipo de obra que era; alejándose de las malas prácticas que muchos actores de voz cometen. Todos estos detalles que menciono no afectarán directamente la historia de la obra, pero son cosas pequeñas que en conjunto dan muchísima fuerza a la interpretación de sus personajes, algo vital acá ya que son estos el foco principal y primordial sobre el cual gira la serie. Que estos puedan interpretarse bien en varios apartados es de vital importancia ya que Rakugo tiene un manejo muy de “slice of life” durante gran parte de su emisión, siendo este enfoque dependiente de que te enganches con sus personajes.

Dejando la parte técnica relacionada a sus personajes, toca hablar de la caracterización desde un punto de vista de guión y no actoral. Los personajes de Rakugo tienden a variar en profundidad según la importancia o rol que estos tengan. Algunos como Sukeroku, Miyokichi o Kikuhuko poseen un número mayor de capas de profundidad que el resto del cast de personajes. Kiku en particular resalta al ser no solo el eje central sobre el que todo gira, también es quien mejor sale parado en cuando a su interpretación se refiere desde el punto de vista del guión.

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Kiku es lo que coloquialmente llamamos “un personaje tridimensional”. Es alguien que a lo largo de la serie demuestra múltiples facetas que le hacen sentir más como una persona que como un personaje. Al principio en el episodio 1 podemos ver su versión más anciana; un hombre serio, estricto que toma a un ex-presidiario como pupilo. Luego en el segundo episodio le vemos de niño y notamos ciertos rasgos propios de su persona. Este en el segundo episodio es un niño amanerado, huraño, serio, frustrado por su imposibilidad de ser artista en el arte de la danza geisha producto de su lesión de la pierna o del hecho de que el ser hombre le hubiese imposibilitado lograrlo de todas formas, esto último es un paralelismo con Konatsu, un personaje del episodio 1 de género femenino que no pudo practicar Rakugo por el prejuicio contra las mujeres en esta disciplina.

A primera vista notamos que Kiku realmente no es un individuo que deseaba practicar Rakugo por amor a la disciplina; más bien era una necesidad ya que de no hacerlo no podría prosperar, y por dentro siempre fue un individuo que quiso cumplir o superar las expectativas que se tenían sobre él. Esto no significa que fuera carente de amor al arte, más bien el Rakugo no era su principal fascinación. Pero esto cambiaría con el pasar de los años en parte por su interacción con Sukeroku, un joven proveniente de clase baja que a diferencia de Kiku, posee un enorme talento y pasión. Como es de esperar en este tipo de dramas, los 2 amigos poseen personalidades diametralmente opuestas. Sukeroku es extrovertido, carente de nervios para interpretar; es alguien que tiene un estilo bastante propio que no requiere de estar ligado a las convenciones estilísticas impuestas y que puede improvisar con mucha naturalidad.

Todo esto y mucho más hace que Kiku sienta un complejo de inferioridad que con el pasar de los años se incrementa. Kiku intenta mostrarse como alguien serio, rígido, dedicado, inflexible con la forma en que se hacen las cosas, pero incapaz de lograr resultados producto de, entre muchos defectos, una mentalidad o fortaleza emocional débil que le imposibilita ejercer bien su profesión en momentos de bastante presión. Kiku es más introspectivo de lo que le favorecería, llegando a sobre pensar demasiado las situaciones presentes. En la primera mitad notamos que pese a mostrarse rígido por fuera, posee pensamientos constantes sobre como actuará o que espera el público y la gente de él. Su maestro consistentemente le dice que debe encontrar su propio Rakugo, lo que en este caso se interpretaría como su propio estilo, uno que se ajuste a su persona, que le identifique como artista. Al final los problemas de él durante la primera mitad se pueden reducir conceptualmente a esto, una incapacidad de entenderse a si mismo, al desconocer que virtudes posee para desempeñarse como artista.

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El miedo por carecer un estilo propio es algo que muchos hemos tenido. Es algo que persigue a quienes se dediquen a la producción de contenido, ya sea algo de plano artístico o de carácter más didáctico, pero en general es algo muy humano que a muchas nos afecta. Este miedo tan humano hace que Kiku sea más rico como personaje al permitirnos identificarnos con él. También es de notar que el estilo que Kiku lograría dominar cambia en cuanto a la percepción del público según el periodo de tiempo en que la historia se encuentre. En el episodio 1 que sucede en los 70s, es el estilo de Kiku el que es considerado el más popular, pero en el resto de la serie, que sucede muchos años antes, es el estilo de Sukeroku el que llama a las masas. Esta percepción estilística se relaciona bastante con la manera en que dentro de un mismo arte las tendencias del público cambian según el periodo de tiempo en que uno se encuentre.

Como es de esperar, Kikuhiko logra encontrar un estilo que más que a la comedia, apunta hacia la sensualidad e introspección; siendo una contrapuesta a la forma en que se maneja su amigo. También está la diferencia en cuanto al enfoque entre Sukeroku y Kiku hacia la forma en que debe ser trabajado el Rakugo. Sukeroku con su estilo más vivaz y alegre, considera que como todo arte, el Rakugo debe tener intérpretes que sin dejar de tener calidad, puedan atraer a las masas para tener un público que permita al arte subsistir. Kiku en cambio es de esos que considera que el arte debe ser refinado y apuntar hacia aquellos que perciban el lado más sutil y complejo de la disciplina. Esta diferencia no separa a ambos amigos, porque se comprenden y de hecho en una conversación hablan sobre como ambos enfoques de Rakugo debían coexistir si planeaban salvar la disciplina, llegando a formar una promesa sobre como los 2 juntos intentarían salvar el Rakugo de su inminente desaparición.

Otro elemento importante de Kiku y Sukeroku es su relación con Miyokichi; la que más adelante desatará la tragedia que el arco de los 70s, en el primer episodio, nos mencionó. Ésta es de mis personajes preferidos de la serie por lo rota que está por dentro en un plano más mental y emocional. Al principio la vemos como alguien apegada a Kiku, mostrando bastante afecto con este en diversas situaciones. Podemos notar valores conservadores dentro de su forma de pensar y actuar. Como es de esperar de alguien así, esta joven busca depender de una figura masculina, como si fuera una fantasía. Nuevamente la serie nos da un contraste de personalidad con Konatsu, quien para sorpresa de nadie, es la hija futura de Miyokichi. Si el paralelismo entre Kiku y Konatsu se basaba en la frustración de ambos por no haber podido desenvolverse en una profesión por su género; la de Miyokichi con su hija se basa en lo diametralmente opuestas que son con respecto a sus valores, siendo Konatsu una “tomboy” distante de la figura representada por su madre. Esto no es algo que la serie consiguió de manera accidental, ni me lo estoy inventando al pensar de más. Es una herramienta que la serie usa para representar la diferencia de las 2 épocas presentadas.

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El manejo de paralelismos entre personajes de ambos arcos es un recurso que la serie utiliza consistentemente. Yotarou en este caso vendría siendo una versión menos prodigiosa de Sukeroku en el futuro, sin olvidar la relación de Konatsu con Kikuhiko y sus 2 padres. El consistente uso de esta herramienta termina sumando mucha más profundidad a la obra, siendo algo que la enriquece más de lo que uno esperaría. Estos detalles quedan desapercibidos para quien simplemente se ponga a ver la obra desde una óptica más clásica, pero pueden ser notadas si te sientas y observas bien el manejo de sus personajes. Incluso el anime en ocasiones usa tomas para hacer bastante clara esta intención.

Pasando a la historia en sí misma, debo decir que como sucede con muchas obras de este género, tiende a enfocarse de manera más episódica a pesar de que es una serie con linealidad, donde los eventos suceden en un orden cronológico, teniendo efectos inmediatos en los capítulos venideros. A veces se dan pequeños saltos de tiempos entre episodios o en medio de los episodios cuando se quiere pasar de un punto al otro. Ejemplo está la parte en que Sukeroku y el séptimo Yakumo parten para apoyar a las tropas debido al inicio de la segunda guerra mundial. En ese periodo de tiempo la serie recurrió a escenas de Kiku en Japón mientras sus 2 allegados estaban fuera del país; pero no demoró en adelantar paulatinamente el tiempo para mostrarnos el regreso de estos. Aún así el anime tiene episodios donde lo sucedido no tiene un gran margen de diferencia con respecto al anterior. Este manejo de tiempos distintos tiempos es interesante, aunque no se sale de lo convencional.

Los episodios de antesala a los finales nos dan un bonito montaje de la vida de Kikuhiko, Sukeroku y la joven Konatsu en el área rural donde residen en este periodo de tiempo, presentado los lazos que estos 3 individuos formaron en ese tiempo. Esto venía después de una separación que sufrieron los personajes por eventos que se desencadenaron en la parte casi inmediata a la mitad del anime. Lo triste de todo esto es que saber de antemano el resultado nos hace sentir temerosos por el inevitable destino que se avecina. Con cada episodio del arco final, nos ponemos a la expectativa de los sucesos por venir. Miyokichi para sorpresa de nadie, produce una serie de eventos que culminan con el fallecimiento de ella y Sukeroku, quién en ese punto de la historia era su esposo. Reconozco que la escena pudo haberse trabajado mejor. Tengo entendido que el manga lo desarrolló de manera diferente, pero creo que el resultado hubiera sido el mismo. Quizás el cambio de enfoque provino para intentar redimir a Miyokichi en sus momentos finales, pero el fallo proviene más del manejo del tiempo y no tanto del guión en sí. También creo que las melodías de fondo podrían haber utilizado con mayor eficacia. De todas forma no quita que la escena cumpla con lo que propone. Es un antes y un después en la serie.

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La parte más débil, al menos en mi opinión, fue el segmento donde hubo el malentendido con Miyokichi y Kikuhiko en la segunda mitad de la serie. Siento que en ese segmento se fue la sutileza por los suelos, ya que intentaron forzar dramatismo, pero les salió inefectivo por momentos. Dicen que el cambio súbito de Miyokichi es otro error de la serie, pero en mi caso lo veo más como una transición natural de esta. Recordemos que es un personaje que tiene un pasado difícil, en el cual se tuvo que dedicar a seducir hombres para sobrevivir en su estancia en Manchuria, lugar donde contactó a Sukeroku y Yakumo séptimo por primera vez. Ella misma lo indica en un diálogo con Sukeroku; en el cual insinúa que cambia su presentación de acuerdo al hombre al que tenga enfrente. Kiku al ser alguien calmado, le hacía actuar de manera más cautelosa, mientras que con Sukeroku era más “activa”, escena que por cierto es antesala de una relación sexual entre ella y nuestro carismático “rakugoka”. La serie te indicaba con anterioridad que ella no es un individuo estable, por el contrario, en algunas tomas durante los episodios 5 y 6 te meten esa idea sin caer en la obviedad. Así que su forma de ser me parece totalmente plausible con lo mostrado en el anime.

La serie culminó con el final del arco de Kikuhiko, pero dejó abierto el de Yotarou. Esto significa que la historia total va a ser culminada con la segunda temporada que estrenará en unas 4-5 semanas más adelante, durante la temporada de invierno del 2017. De todas formas, el arco de Yotarou no es el principal de la serie y por eso la primera temporada hizo bien en culminar y dedicar la mayoría del tiempo al segmento de Kikuhiko. En general diría que Rakugo es una serie que sin ser perfecta, consigue lo que muchos slice of life y dramas históricos alcanzan; esto es llegar a un nivel de competencia y profundidad por medio de la simpleza de sus elementos. Es un anime que comprende el valor de la simplicidad, de las pequeñas cosas, que arma todo alrededor de estos elementos que individualmente no conllevan un peso notable, pero en conjunto forman algo de peso. Es uno de los mejores slice of life que he tenido el placer de conocer, uno que saca lo mejor dentro de su propio género, sin caer en las fallas que son recurrentes en las series de este estilo.

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Comprendo la queja que dice que hacer esta historia en anime era innecesaria si no iba a usar los elementos de la animación, porque hubiera quedado igual si le hubiesen trabajado con actores. Lo que no puedo hacer es apoyar esta opinión por el simple hecho de que el arte no debe limitarse a estos parámetros. ¿Es Shouwa Genroku Rakugo una obra adaptable al formato de imagen real? Lo es, pero da igual si se quiere hablar sobre si debiera o no haberse adaptado en anime. Si la obra funciona en el medio animado sin tener que recurrir a elementos visuales grandilocuentes o llamativos, entonces no le veo el sentido a la queja sobre que no debiera haberse trabajado en animación. Quizás estoy siendo mente cerrada, pero es una queja obtusa por parte de individuos que están limitados en muchos aspectos a la hora de juzgar series. Otra cosa es que digan que la serie es mala o mediocre por ser aburrida, sin profundizar que le hace en su opinión ser así. Es irónico ya que muchos de estos individuos tienden a usar el anti-subjetivismo como bandera, pero luego recurren a este tipo de argumentación para menospreciar a una serie que, si hacemos balance, posee más características positivas que negativas.

No digo que esté mal que a algunos le aburran, mi crítico proviene por el hecho de que rara vez estos “críticos” se explayan para darnos a entender que fallas tienen con este anime, limitándose a comentarios generalistas sobre elementos más propios del género, sin indicar que es lo que hace que fracasen en esta serie.

Hablando del como la serie nos trata el arte del Rakugo en sí, debo mencionar que trata el tema por medio de interpretaciones completas o parciales que vemos a lo largo de esta. Las escenas estaban en su mayoría, bien trabajadas. Hubo un artículo escrito por la periodista de Esports, Emily Rand, que tocaba a fondo el como los personajes utilizaban movimientos, expresiones y técnicas sutiles de interpretación para crear inmersión en el público. Lastimosamente parece que el artículo fue eliminado del blog personal de esta, pero en él explicaba de manera concisa, como es de esperar de alguien que estudió periodismo a niveles académicos altos, sobre estos elementos interpretativos a lo largo de la serie; resaltando como puedes notar con ellos el nivel de experiencia del personaje, mostrando una comparativa interesante entre Yotarou y Sukeroku. Quizás no lo borró lo tiene en algún otro blog, pero no lo he vuelto a encontrar…

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La serie pudo haber tocado más el Rakugo en sí, pero también es entendible que el anime iba más sobre Kikuhiko y los eventos y conflictos tanto emocionales, como cotidianos, que se relacionaban a él. De todas formas, el que no mostraran interpretaciones a lo largo de la serie, basta o por lo menos funciona para mostrarnos una cara de este arte, lo que es preferible a charlar expositivas sobre el arte. Incluso dependiendo de la óptima en que lo mires, puedes decir que el simple hecho de mostrarnos interpretaciones es más informador de la disciplina de lo que alcanzaría una obra que solo se dedicara a hablar del arte en sí. No quita que puedo explotarse mejor este apartado, sobretodo porque el tema de la posible desaparición del Rakugo en el futuro es una constante en el arcos de los 70s, donde posiblemente desarrollarán mejor esta temática en la segunda temporada. Hay pasajes y escenas que tocan este tema, como cuando te dicen que el cine le está quitando público, pero no dejan de ser momentos puntuales que en ocasiones son el centro de puntos importantes de la trama de ciertos episodios. De todas formas que dejen este tema abierto para la futura temporada no es un defecto en sí.

Para concluir diré que de los estrenos de este año es de lejos el mejor. Quizás exista algún estreno del 2016 que no vi y que le pudiera competir, pero dentro del margen de series que llegué a seguir, no encontré una de este año que le hiciera competencia. Repito, hablo de series estrenadas en el año, porque algunas secuelas de ovas del año pasado tuvieron un buen nivel y tocaría hacer una comparativa bastante rígida para dar un ganador al anime finalizado en el 2016 que mostró mayor calidad. Aún si no fuera cierto que Rakugo es el mejor anime del año, no quita que sea una serie que resalte por sus aciertos en diversos apartados. Un anime que destaca por su enfoque en lo pequeño y cotidiano, lo que le hace resaltar sobre el mar de mediocridad que plaga al género del slice of life.

13 comentarios:

  1. No me importa nada vieja, lei esta reseña mientras justo pillaba este cover: https://www.facebook.com/tuandroidpersonal/videos/1145622098858543/
    La sinergia resultante fue incluso superior a fumar yerba.
    Sabía que el show es bueno tal vez antes de navidad lo vea, por cuestión de tiempo secoló debajo de mir adar en su momento, y ya que sigue en Ennero con segunda parte... este post es una razón más para querer ver la serie. Saludos.

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    1. LOL XD

      Es una serie muuuuy buena, aunque como sucede con todos los slice of life, esta es bastante lenta, por ende requiere de que el público sea "paciente" por así decirlo. Su hermosura está en la forma en que trabaja las cosas pequeñas, cotidianas para formar algo sólido, que de impresión positiva.

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  2. listo buena revision, aguanta, la chica mecanica mas sexy del todo el anime https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/originals/b5/76/ad/b576adfb7c98e268fd18b935e4fa23da.jpg

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    1. Es la siguiente en camino. Hoy cumple mi madre y por eso no subiré hoy 7 la entrada, pero estoy terminando la temporada de La Robot Adolescente para hablar de ella.

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    2. feliz cumple para tu mama, y q la pase bien in family : 3

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  3. Sinceramente un anime que disfrute muchisimo, ciertamente era lento en ocasiones pero como dicen por ahí, cargado de feelings, nada que reprocharle.

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    1. Es el mejor anime del año o por lo menos esta ahí. De las mejores series en años recientes, una joyita de la industria para ser honesto. Un anime al que no puedo reprocharle mucho.

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  4. Rakugo no es el anime que más disfrute este año cuando lo vi pero sería de necios negar todas sus virtudes. No es mi tipo, pero pese a eso me hizo querer terminarla. No me gustó en ocaciones porque a veces se iban al melodrama como en esas escenas que mencionaste.
    De todos modos agradezco que exista este tipo de animes, que haya estudios que se animen a hacer estos proyectos, es un oasis ante tanto anime mediocre que sale todos los años y que se hace más común con el pasar de los años

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    1. Gracias por el comentario Gabriela. En mi caso fue el anime que me cautivó en el año. No soy fan de los slice of life, pero este dentro del género es de lo mejorcito que hay, al menos en animación. Hubieron cosas que siento pudieron haberse trabajado mejor, pero en general estoy satisfecho con el resultado.

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  5. Y pensar que esta joya la hizo Deen.

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    1. Y que Deen en esa misma temporada nos regalara Konosuba, otra joyita, pero del género de la comedia y el MMORPG. Aparte de eso en la siguiente temporada se sacaron Sakamoto que es bastante decente como comedia absurda de carácter japonés. Deen en este año se fue por la puerta grande.

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  6. Esta serie la tenía apartada por el argumento que no me llamaba mucho la atención, pero después de leer tu reseña me animaré a verla ^w^

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